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Déficit de Atención

QUÉ ES EL TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN

A veces a los niños pequeños les cuesta mantener la atención en una tarea o tener un comportamiento adecuado. El problema se presenta cuando por su edad deberían tener superadas estas conductas. Los síntomas están presentes durante un periodo de tiempo más largo, y ocurren en diversos contextos,  dificultando que el niño se desarrolle normalmente  en el medio social, académico y doméstico.

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Los niños con trastorno por déficit de atención  tienen dificultad para prestar atención, su comportamiento suele ser impulsivo y en algunos casos, son hiperactivos. No presentan ningún problema de comprensión. En el colegio suelen tener dificultades para completar las tareas por no atender, ser inquietos y no fijarse en los detalles. El trastorno comienza en la edad infantil pero puede perdurar en la adolescencia y cuando adulto.

 CAUSAS

Aún se están estudiando las causas de por qué se da el TDAH. Por ahora es conveniente considerarlo como un trastorno heterogéneo, en donde se presenta más una sintomatología u otra dependiendo de los factores de riesgos en el que se haya desarrollado el niño. Estos factores pueden ser uno o varios de los siguientes:

  • Factores biológicos: se deben a niveles bajos de neurotransmisores que controlan el sistema atencional, que suponen una disfunción o deficiencia en la maduración cerebral.
  • Factores genéticos: se sabe que la incidencia de trastornos de ansiedad, TDAH, conducta antisocial, alcoholismo y trastornos de tipo afectivo, son más comunes en familiares de niños con TDAH.
  • Factores neurológicos: se deben a que una lesión cerebral origina determinados efectos que dan lugar a múltiples trastornos psicológicos y psiquiátricos.
  • Factores ambientales: se deben a las variables familiares y sociales como el nivel socio económico, las condiciones de vida y de trabajo de los padres, estilos educativos, recursos materiales y el medio escolar.
  • Factores prenatales: se deben a nacimiento prematuro, bajo peso al nacer, consumo del tabaco, alcohol  y drogas durante el embarazo, infecciones del sistema nervioso.

Lo más normal es que en los niños con TDAH confluyan varios de estos factores a la vez y con distintas  intensidades cada uno.

 

TIPOS Y SÍNTOMAS

 Hay tres tipos distintos de TDAH, dependiendo de los síntomas que predominan en la persona:

  • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, con predominio del déficit de atención: Estos niños  se distraen fácilmente y se les suelen olvidar tareas cotidianas. Les cuesta prestar atención a los detalles, acabar una tarea, seguir instrucciones y conversaciones. Presentan por lo menos 6 síntomas de atención y menos de 6 de actividad, durante 6 meses.
  • Trastorno por déficit de atención, con predominio de la hiperactividad – impulsividad: Estos niños son muy inquietos y suelen ser muy habladores. No permanecen mucho tiempo delante de la tarea escolar o de la comida. Están  continuamente saltando, corriendo, trepando a todos lados. Muestran intranquilidad e impulsividad, es decir que no miran las consecuencias de sus actos, suelen interrumpir las conversaciones de los otros  o hablar cuando no deben, puede quitar cosas de las manos,  no suelen esperar su turno y les cuesta escuchar y seguir las instrucciones. Están más expuestos a sufrir accidentes. Deben de haber tenido 6 o más síntomas de hiperactividad/impulsividad al menos durante 6 meses, y menos de 6 síntomas de atención.
  • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, combinado: Estos niños presentan síntomas de los dos tipos anteriores. Deben de presentarlos por lo menos durante 6 meses y al menos 6 síntomas de cada grupo anterior.

DIAGNÓSTICO

Criterios para el diagnóstico de Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, criterio del DSM IV:

Se dan 6 o más síntomas de desatención o seis o más síntomas de hipeactividad/impulsividad. Estos han persistido por lo menos durante 6 meses con una intensidad que es desadaptativa e incoherente en relación con el nivel de desarrollo. Algunos síntomas de hiperactividad-impulsividad o desatención que causaban alteraciones estaban presentes antes de los 7 años de edad. Algunas alteraciones provocadas por los síntomas se presentan en dos o más ambientes, en la escuela, trabajo o en casa:

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    • A menudo no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido en las tareas escolares, en el trabajo o en otras actividades.
    • A menudo tiene dificultades para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas.
    • A menudo parece no escuchar cuando se le habla directamente.
    • A menudo no sigue instrucciones y no finaliza tareas escolares, encargos, u obligaciones en el centro de trabajo.
    • A menudo tiene dificultades para organizar tareas y actividades.
    • A menudo evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como trabajos escolares o domésticos).
    • A menudo extravía objetos necesarios para tareas o actividades, por ejemplo, juguetes, ejercicios escolares, lápices, libros o herramientas) .
    • A menudo se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes.
    • A menudo es descuidado en las actividades diarias
  • Hiperactividad 
    • A menudo mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento.
    • A menudo abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado.
    • A menudo corre o salta excesivamente en situaciones en que es inapropiado hacerlo (en adolescentes o adultos puede limitarse a sentimientos subjetivos de inquietud).
    • A menudo tiene dificultades para jugar o dedicarse tranquilamente a actividades de ocio.
    • A menudo “está en marcha” o suele actuar como si tuviera un motor.
    • A menudo habla en exceso.
  • Impulsividad 
    • A menudo precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas.
    • A menudo tiene dificultades para guardar turno.
    • A menudo interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (p. ej. se entromete en conversaciones o juegos).

Le puede ayudar a saber si su hijo puede presentar un TDAH contestando este cuestionario:

Nunca A veces Con frecuencia ATENCIÓN
A menudo no puede acabar las cosas que empieza
A menudo no parece escuchar
Se distrae con facilidad
Tiene dificultades para concentrarse en el trabajo escolar o en tareas que exigen una atención sostenida
Tiene dificultad para concentrarse en un juego
Nunca A veces Con frecuencia IMPULSIVIDAD
A menudo actúa antes de pensar
Cambia con excesiva frecuencia de una actividad a otra
Tiene dificultades para organizarse en el trabajo
Necesita supervisión constante
Hay que llamarle la atención en casa con frecuencia
Le cuesta guardar turno en los juegos o en las situaciones grupales
Nunca A veces Con frecuencia HIPERACTIVIDAD
Corre de un lado para otro en exceso, o se sube a los muebles
Le cuesta mucho quedarse quieto en un sitio o se mueve  excesivamente.
Le cuesta estar sentado
Se mueve mucho durante el sueño
Está siempre “en marcha” o actúa “como si lo moviese un motor

 TERAPIA

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El tratamiento va enfocado a mejorar los síntomas de hiperactividad, impulsividad, déficit de atención y de otros síntomas asociados. Los niños con TDAH pueden aprender a vivir con sus síntomas.  No se puede curar pero sí se pueden controlar sus síntomas hasta que el niño esté normalizado en todos los medios, para ellos es indispensable la ayuda de la familia y del colegio.

 El niño va a presentar problemas de comportamiento, de personalidad y problemas de aprendizaje, por lo tanto la terapia incidirá en todos estos aspectos. Hay que hablar de tratamientos, porque debe de ser multiprofesional:

  • Médico: dará un tratamiento farmacológico, que pueden ser de estimulantes o no estimulantes y, a veces, antidepresivos. Estos medicamentos pueden afectar a cada niño de diferente forma. Es el médico el que debe prescribir las dosis  que variarán según distintos factores.
  • Psicopedagogo: el psicopedagogo debe de diseñar programas de comportamiento para abordar problemas específicos en el aula, trabajando conjuntamente con el maestro y el psicólogo.
  • Psicólogo: debe diseñar una terapia adecuada a la problemática que presente el niño. Tiene que abordar todos los síntomas que presente el niño e intentar paliarlos o hacerlos funcionales para el normal desarrollo íntegro del niño.

 Lo más efectivo es hacer un análisis funcional de comportamientos. Es decir, localizar los aspectos concretos en que falla el niño y dar pautas para solucionarlos. Se pueden hacer listas de aspectos conflictivos y a partir de estas listas dar pautas a los padres y niños para eliminar las que sea preciso y cambiarlas por otras necesarias. Estas intervenciones es importante que se den en el área familiar, escolar y de relación. Serían de este tipo:

  • Hay que eliminar las distracciones que impiden al niño que realice sus tareas. Para ello hay que buscar un ambiente adecuado.
  • Hay evitar el desorden. Para ello debe organizar sus tareas, dormitorio, actividades… En este sentido hay programar rutinas pactadas con el niño y los padres.
  • Hay que evitar castigos inadecuados por excesivos o fuera de tiempo o contexto. Hay que establecer pautas de refuerzo positivo y negativo.
  • Hay que ser concreto para que el niño no se vea en la disyuntiva de varias elecciones que le son difíciles, por ejemplo al elegir la ropa que se va a poner.
  • Hay que utilizar una agenda que sirva de comunicación con el maestro, se anotarán comportamientos, distracciones, tareas acabadas, …
  • Hay que enseñar al niño unos hábitos adecuados de estudio, intentando trabajar la concentración, atención, técnicas de estudio, …
  • Hay que trabajar la autoestima en casa y en el colegio, Suele estar casi siempre afectada por el ambiente negativo que ocasionan las conductas del niño.
  • Hay que controlar los comportamientos agresivos  mediante la comprensión del daño que se hace, encauzamiento de los impulsos hacia otras áreas, práctica del dialogo, manejo en las habilidades sociales,…
  • Hay que controlar los comportamiento impulsivos, respetar los turnos de palabra, respetar las colas, pensar antes de actuar …
  • Hay que trabajar la atención y concentración, con material de apoyo y con técnica y hábitos adecuados.
  • Hay que trabajar en algunos casos la lectura, escritura y el cálculo.

El  40% de los niños con TDAH que no han recibido ningún tipo de tratamiento o recibieron tratamientos irregulares e incompletos, continúan exhibiendo los síntomas del trastorno en la edad adulta, y suelen ir acompañados de dificultades sociales y emocionales.

Los padres son la mejor ayuda del terapeuta, primero siguiendo las directrices marcadas, pero también es importante su papel de mediador con el niño, el colegio, y el médico. Nadie como los padres conocen a su hijo, pero necesitan ayuda. Solos es muy difícil resolver el problema que supone el futuro de su hijo.

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